
Una de las premisas del coaching es la de superar tu zona de confort, y eso está bien, aunque es imprescindible marcar metas realistas. ¿Fallas en ese aspecto? Vamos a hablar de ello.
Cómo marcar metas realistas: lo que tienes que saber
La consecución de objetivos es una de las bases de nuestro desarrollo personal. Y es relevante señalar que conseguir un objetivo u otro es irrelevante, siempre que sirva para mejorar.
Ahora bien, no es difícil encontrarse con personas que son especialistas en prepararse y en fracasar. Y nada hay más frustrante que fallar constantemente en todos los retos que emprendemos. Tienes derecho a equivocarte, pero no a que esta situación se cronifique. Al final, el mundo está lleno de grandes promesas o de genios en potencia que se han quedado en nada.
Y uno de los principales motivos está en no ajustar los objetivos a lo que realmente se quiere conseguir. Pensar en grande está bien y es importante, cierto, pero siempre en función de una serie de metas a largo plazo.
Marcar objetivos realistas se convierte, pues, en una necesidad por una cuestión de salud mental. Los siguientes tips te ayudarán a no fracasar en tus objetivos:
1. Valora cuál es tu punto de partida
El punto de partida es imprescindible para no montar castillos en el aire. Esto supone, por ejemplo, saber de qué conocimientos, tiempo o dinero dispones para alcanzar tu objetivo. Y, de la misma manera, hacer una comparativa con situaciones similares del pasado.
2. Piensa cuánto estás dispuesto a poner y durante cuánto tiempo
Otro de los puntos esenciales es saber cuál es tu disposición de partida, sea cual sea. Y, relacionado con ello, cuánto tiempo estás dispuesto a invertir para lograr ese objetivo. Una carrera universitaria requiere de, como mínimo, cuatro años, mientras que un cursillo raramente dura más de uno; esto se puede aplicar a cualquier objetivo de cualquier ámbito.
3. No te autoengañes
El autoengaño es uno de los principales enemigos, si no el peor, de la realidad. Si tienes cuarenta y cinco años cumplidos puedes jugar bien a fútbol o hacer gimnasia, pero difícilmente te vas a convertir en Leo Messi o en Nadia Comaneci. Por favor, ten claro cuál es el límite ente un reto ambicioso y la pérdida de sentido de la realidad. Esto, además, te servirá para hacer una gestión inteligente de tus energías que, a la larga, agradecerás.
4. Evita la obstinación inútil
Saber decir “hasta aquí” es importante con los demás, pero también contigo mismo. Si un objetivo se te atraviesa repetidamente y no ves opciones de lograrlo, lo más inteligente es saber ponerle fin a tus intentos. Este no es un proceso bonito, pero, como mínimo, te ahorrarás pérdidas de tiempo dolorosas. El empecinamiento sin sentido no conduce a nada bueno.
Conclusión
Establecer metas realistas cuando buscas algo es vital para sacarle el máximo partido a tus esfuerzos. En Emocodificación te podemos echar una mano a mejorar porque impartimos sesiones de coaching individualizado.