
El miedo a lo nuevo es una emoción recurrente que conviene tratar y reconocer de forma madura. ¿Cómo enfrentarte a ella? Este artículo te ayuda a entender mejor el miedo como aliado y no como enemigo.
¿Por qué aparece el miedo a lo nuevo?
Lo normal es que, ante algo que desconocemos, se activen nuestras emociones y que suframos estrés. Este es un proceso normal y responde a nuestra configuración cerebral. El sistema límbico hace su trabajo y la amígdala segrega cortisol, la denominada hormona del estrés.
Es importante entender que el sistema límbico no responde a impulsos racionales, como tampoco lo hace el denominado cerebro reptiliano. Con respecto a cuestiones evolutivas, se afirma que es el neocórtex, la parte más reciente y más desarrollada del cerebro, la que toma decisiones.
Las emociones están determinadas por lo que hemos vivido en el pasado, pero también por los problemas físicos que se puedan tener. El resultado es que cada persona puede reaccionar de forma distinta ante los estímulos de novedad o peligro. Lo que sí es verdad es que, la mayoría de las veces, hay espacio para la mejoría y para entrenar habilidades.
Esto implica, por ejemplo, que el estrés puede ser mayor o menor según lo que hayas entrenado la habilidad de hacer cosas nuevas. Quien no esté acostumbrado lo pasará peor al enfrentarse a un nuevo desafío que quien ya tenga experiencia.
Cómo afrontar situaciones con miedo
Estás ante algo nuevo, supongamos que, para bien, y tienes miedo. Como hemos dicho antes, esta emoción es normal y lo primero que no debes hacer es dramatizar.
¿Cuál es, entonces, el reto? En primer lugar, sopesar pros y contras de la situación en cuestión. Y, por supuesto, tomarte el tiempo que necesites para entender y, a partir de ahí, tomar la decisión. Te sorprenderá esto, pero, en ocasiones, el miedo se volatiliza en cuanto das el paso. Hoy es habitual que este miedo aparezca a menudo porque estamos obligados a superarnos varias veces porque la sociedad nos obliga a ello.
Una de las cuestiones más curiosas de los miedos ante lo nuevo es, precisamente, su capacidad de desaparecer. Cuando la función de barrera que hacían pierde su razón de ser, simplemente se esfuman. A veces, incluso nos quedamos con la sensación de “¿y por qué he estado preocupado tanto tiempo?”. Buena señal porque esto significa que has dejado atrás una situación y que te has hecho más fuerte.
Ojo, esto no significa que el miedo sea irracional la mayoría de las veces. La experiencia nos dice, más bien, que es un elemento que sirve para avisar, pero arcaico y, en ocasiones, poco práctico y poco apegado al aquí y ahora.
Conclusión
El miedo a lo nuevo es normal, sí, pero no puedes dejar que te domine. ¿Tienes problemas para enfrentarte a situaciones a priori fáciles pero que te perturban? ¿No sabes cómo gestionar tus emociones para que estas no te dominen? En Emocodificación te podemos echar una mano, no dejes de contactarnos.